Escribe con rigor, precisión terminológica y estructura académica
El texto académico es preciso, objetivo e impersonal. Se dirige a un público especializado y sigue convenciones formales de estructura y citación.
Precisión: vocabulario especializado, sin ambigüedad
Objetividad: lenguaje impersonal, verbos en voz pasiva o con «se»
Estructura: introducción, desarrollo, conclusiones, referencias
Intertextualidad: citas y referencias a otros autores
El texto académico difiere del artículo periodístico en precisión terminológica, registro y convenciones de citación.
Periodístico: «La IA está cambiando el mundo.»
Académico: «La inteligencia artificial generativa está reconfigurando los mercados laborales en los países de la OCDE (García, 2024).»
El texto académico evita la primera persona del singular y usa construcciones impersonales o pasivas.
Incorrecto (primera persona): «En este trabajo voy a analizar...»
Correcto (impersonal): «En el presente trabajo se analiza...»
Correcto (pasiva): «Los datos fueron recogidos mediante encuesta.»
Todo texto académico cita sus fuentes. La citación da credibilidad y evita el plagio.
Cita integrada: García (2024) sostiene que «la IA reemplazará el 40 % de los empleos actuales».
Cita entre paréntesis: La IA reemplazará el 40 % de los empleos actuales (García, 2024).
Referencia en lista: García, M. (2024). Inteligencia artificial y mercado laboral. Madrid: Alianza.
Un texto académico tiene partes bien definidas que guían al lector especializado.
Resumen/abstract: síntesis del contenido en 150-200 palabras
Introducción: planteamiento del problema, objetivos, metodología
Desarrollo: análisis por secciones o apartados con título
Conclusiones: hallazgos, limitaciones, líneas futuras
Referencias: lista bibliográfica
Los errores más frecuentes de los principiantes
Estos son los errores que los estudiantes cometen con más frecuencia.