Sintetiza textos académicos con fidelidad, objetividad y precisión
Un resumen académico sintetiza las ideas principales de un texto con las propias palabras del estudiante, sin añadir opiniones ni interpretaciones.
Fidelidad: no cambies el sentido del original
Objetividad: no añadas tu opinión
Brevedad: entre el 20-30 % de la extensión original
Reformulación: usa tus propias palabras, no copies literalmente
Para resumir bien, primero hay que distinguir las ideas principales de los ejemplos y los detalles secundarios.
Ideas principales: afirmaciones generales que el autor defiende
Ideas secundarias: ejemplos, anécdotas, datos concretos
Técnica: subraya la oración temática de cada párrafo
La reformulación (paráfrasis) consiste en expresar la misma idea con palabras distintas. Evita el plagio y demuestra comprensión real del texto.
Cambia: sinónimos, estructura de la oración, voz activa/pasiva
Original: «Las energías renovables han reducido su coste un 70 %.»
Reformulado: «El precio de las energías limpias ha caído drásticamente en la última década.»
El resumen usa el presente para referirse al texto y verbos de reporte para introducir las ideas del autor.
Verbos de reporte: el autor sostiene / afirma / señala / argumenta / concluye
Estructura: El texto aborda... / El autor sostiene que... / En la segunda parte, se analiza...
Conocer los errores más comunes ayuda a evitarlos en tu propio resumen.
Copiar literalmente: no reformulas → plagio
Añadir opinión: «yo creo que el autor tiene razón» → no es objetivo
Incluir demasiados detalles: los ejemplos no van en el resumen
Cambiar el sentido: sintetiza, no deformes la idea original
Los errores más frecuentes de los principiantes
Estos son los errores que los estudiantes cometen con más frecuencia.